Hoy voy a nadar aunque tuve principios de gripa, o más bien un pequeño resfriado que nunca se volvió una gripa bien hecha! Y voy a nadar porque estoy bien fuerte y no quiero perder un día de nado, ya que yo lo pago. Saliendo de nadar me voy a mi casa y me baño con agua templada, para después acostarme bien cenado y satisfecho por un día más de bonita friega. Y no es queja, al contrario, ya no sabría como no entrarle a esta rutina de actividad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario