Solo habiéndolo perdido todo, me pueden comprender bien... y se que hay casos más trágicos y lo lamento mucho, pero si. Yo perdí desde el habla, hasta el caminar y peor aún, el razonar.
Y poco a poco he ido recuperándome y recuperando mis funciones. Hoy estoy viendo un documental que se llama "Happy" que narra casos de personas que encontraron la felicidad y de que forma fue eso... un caso en particular me llamó la atención fue el de una señora que se desfiguró el rostro en un accidente y quedó con la nariz chueca y la cara alterada, pero; no se le nota tanto y créanme que no es tan dramático su caso. Y con esto no quiero decir que el mío si lo sea. Son cosas diferentes, yo perdí una parte de mi preciado cerebro, si; ese que me hacía hacer operaciones matemáticas en instantes, y que me había dado la capacidad de ser un director de comerciales y videoclips en crecimiento franco y así, también por un accidente pero cerebrovascular, lo perdí todo, porque todo giraba al rededor de mi cerebro, vivía de mis ideas.
Y gracias a la neuroplasticidad, lo estoy recuperando todo, aunque aún me cuesta moverme con soltura y mantener el equilibrio por tiempo prolongado. No es ni de broma como pintaba la cosa. En un principio, la cosa era negra...pintaba para ni siquiera poder controlar esfínteres. Así que mi progreso es enorme y rápido para lo que me pasó. Y no quiero hablar bien de más de mi, solo quiero apuntar que esta recuperación me costó muchísimo y que no la voy a minimizar por falsa modestia.
Así que perderlo todo nos lleva a "sacar la casta", a ser resilientes. Entendiendo resiliencia como la capacidad de superar la adversidad.
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